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Como está siendo habitual en los últimos conciertos, muy a mi pesar llegamos a la Sala Apolo con los teloneros The Briggs ya acabando su set. Tan sólo pude ver y escuchar seis canciones, todo ello mientras dejabamos las chaquetas en el guardaropa y nos ubicabamos en un lugar adecuado para disfrutar del concierto de Millencolin.
The Briggs son jóvenes pero viéndoles tocar no me cabe la menor duda de que estos chicos se han curtido en mil y un clubs de malamuerte en los Estados Unidos. Con una propuesta similar a la de grupos como Bouncing Souls, Rancid o Social Distortion (salvando las distancias) dejaron el ambiente preparado para el plato fuerte de la noche, los suecos Millencolin..jpg)
Veinte minutos después y con la logistica preparada, las luces de la sala empezaron a dispararse como si fueran flashes en todas direcciones, el público comenzo a gritar aclamando a los Millencolin que no se hicieron esperar. Después de los saludos de rigor comenzó la fiesta y empezaron a desgranar temas de practicamente todos sus discos, empezaron con una rápidisima Mr Clean y después fueron cayendo clásicos como No Cigar, Man Or Mause, Faraweell My Hell (para un servidor una de sus mejores composiciones), Machine 15, Detox, Brand New Game estos tres temas de su último disco el cual presentaban en la actual gira.
Transcurrida una hora de locura, Nikola y Cia. se retiraron para posteriormente dar paso a los bises, que comenzaron con The Ballad, tema que han recuperado recientemente y que Nikola en su mayor parte interpreta sólo con su acústica.
Quince años despúes, unos cuantos discos y varias giras mundiales a la espalda, el dinosaurio demostró estar engrasado y más en forma que nunca.
Gracias por todo a Txomin y especialmente a Nikola Sarcevic.
Nota: 9 de 10
The ballad